
Si bien los padres de hoy viven un ritmo de vida muy vertiginoso, hay que tener en cuenta que los alimentos licuados y/o colados que vienen envasados para bebés en el supermercado pueden desbalancear bastante el presupuesto familiar, ya que son al menos dos veces al día que los niños los necesitan.
Pero todo queda más claro con los cálculos. Un tarrito o potito de 250 gramos de una marca de gama media de carne con ternera media cuesta 1,10 euros, por lo que el kilo saldría a 4,40 euros. Si lo preparamos en forma casera, dependerá de los ingredientes que utilicemos, pero en promedio el kilo cuesta unos dos euros, es decir la mitad. Por otra parte, se pueden utilizar alimentos que consume toda la familia y separar un poco para el pequeño, teniendo en cuenta de hacerlo antes de condimentar la comida.
En el caso de las frutas, encontramos que un tarrito de gama media de plátano y manzana de 250 gramos cuesta 1,10 euros, por lo que el kilo saldría a 4,40 euros. Preparar el puré en casa con manzanas, bananas y galletas maría, cuesta dos euros el kilo.
Otra ventaja adicional de la comida casera es la falta de conservantes y otros productos sintéticos, siendo mucho más natural y sana. Además, podemos colocar las preparaciones en pequeños recipientes que mantenemos en el freezer, para ir variando las comidas. Siempre en la casa de un familiar o amigo podemos calentar la comida de nuestro hijo, dejando los envasados sólo para circunstancias especiales en las que no hay otra alternativa.

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