
Hoy el ordenador forma una parte importante de la vida de la mayoría de los hogares, en especial debido a la conexión a Internet. Por ello, veamos cuándo conviene reemplazarlo, y la forma de hacerlo cuidando nuestro dinero.
En principio, sepamos que si lo único que hacemos en el ordenador es escribir, imprimir, y algunas funciones básicas, no es necesario reemplazar todo el ordenador sino sólo algunos de sus componentes. Hay que tener en cuenta de acudir a sitios serios que realmente nos instalen hardware o software de una calidad aceptable y que cumpla con nuestro requerimiento.
Si en cambio utilizas el ordenador para trabajar con edición de imágenes o programación, entonces puede que necesites reemplazarlo cada tanto. Ten en cuenta que la calidad de la placa madre como la del gabinete hacen a un ordenador más rápido, antes que la velocidad del microprocesador.
Asimismo, la cantidad de memoria RAM es más importante que la velocidad del microprocesador, por lo que es mejor adquirir un micro Pentium III de 1 Ghz con 512 megas de memoria RAM que un Pentium IV de 1.7 Ghz con con 128 megas de RAM.
El disco rígido no deberá tener una capacidad menor a 20 gigas, y luego variará su tamaño de acuerdo al uso que se le dé.
En este sentido, como siempre decimos, es necesario averiguar en distintos establecimientos antes de comprar, para asegurarnos que aprovecharemos la mejor relación precio – calidad. Tengamos en cuenta además el refrán que dice “lo barato sale caro”, es decir que no sólo buscaremos el precio más bajo, sino que a largo plazo el hardware o software adquirido sea efectivo.
Vía: En Plenitud
