Cerraduras y sistemas de seguridad. Mantente seguro incluso estando de vacaciones


Las cerraduras son el principal elemento de seguridad que disponen las viviendas, o al menos es el último antes de acceder a la vivienda. Existen diferentes tipos de cerradura que se utilizan comúnmente en el mercado. Cada una de ellas tiene unas especificaciones concretas y es más adecuada para unas puertas u otras. Las repasamos a continuación junto con los sistemas de seguridad que llevan incorporados.

Cerraduras multipunto

Son cerraduras muy seguras porque ofrecen diferentes puntos de anclaje. La cerradura se fija al marco y de ese modo se evita que el ladrón pueda hacer palanca para intentar entrar en la vivienda. Se utiliza habitualmente en puertas acorazadas, macizas o blindadas, aunque puede ser instalada en cualquier tipo de puerta.

Cerraduras tubulares

Estas cerraduras ofrecen el mismo sistema de apertura del picaporte. Se pueden cerrar desde dentro con tan solo un botón. Resultan interesantes porque impiden que terceras personas puedan acceder a la habitación. Se recomienda para puertas interiores principalmente y se utilizan en viviendas pero también en establecimientos públicos.

Cerraduras de sobreponer

Son cerraduras que se suelen poner en las puertas exteriores de las viviendas. Se colocan en la parte interior de la puerta y gran parte de la cerradura queda a la vista. Para evitar que los intrusos puedan desactivarla hay que incluir medidas antipalanca. Esta razón impulsa a muchos usuarios a combinar esta cerradura con medidas de seguridad complementarias.

Muchas empresas de cerrajería, como Cerrajeros Barcelona, insisten en la necesidad de instalar cuantas más medidas de seguridad posible para evitar posibles asaltos o la entrada de intrusos en la vivienda.

Cerraduras embutidas

Las más comunes en las puertas de entrada de las viviendas. Son cerraduras empotradas a la puerta, esto hace que sólo veamos el hueco por donde hay que meter la llave. A través del pestillo de la cerradura, la puerta puede ser abierta o bloqueada, para accionar o bloquear el sistema de seguridad sólo hay que meter la llave y girarla.

En este tipo de cerraduras es importante adquirir siempre un modelo antibumping, y si es posible, comprar una cerradura con sistema antibloqueo. De ese modo, si un ladrón intenta manipularla, la cerradura se bloquea y la puerta no se puede forzar.

El bumping es la técnica que consiste en desplazar los pines de seguridad de una cerradura al tiempo que se va martilleando una llave de bumping. Recibe ese nombre porque es un anglicismo, que procede de bumping key.

Cerraduras digitales

También conocidas como cerraduras con perfil europeo, se trata de un sistema de cerradura en forma de cilindro muy sencillo, pero que sólo se activa si la llave introducida es la correcta. La llave acciona la cerradura levantando las pestañas del cilindro, que es el que abre o cierra los sistemas de seguridad de la puerta.

Los nuevos avances en seguridad y cerrajería permiten ya que estas cerraduras puedan ser compradas con tecnología antibumping para evitar que los ladrones puedan forzar la cerradura con este sistema.

Cerraduras de gorjas

Muy frecuentes hace unos años, en la actualidad han pasado un poco al olvido en favor de las cerraduras cilíndricas. Destacan sobre todo por tener una llave bastante larga con un tubo y un diente al final de la llave. La mayor incomodidad era llevar la llave.

Cerraduras invisibles

Las más novedosas. Resulta para los intrusos casi imposible forzarlas porque no tienen acceso a ella. Son perfectas para combinar con cerraduras cilíndricas. Son cerraduras que se cierran y abren a través de un mando. Los códigos de apertura y cierre son actualizados a diario, para ganar en seguridad.

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