Ahorra dinero congelando correctamente los alimentos

Tips para congelar frutas y verduras

No son pocas las veces que desperdiciamos comida porque no sabemos que se pueden congelar, o directamente por estar mal informado en la manera adecuada que se debe refrigerar un alimento. En consecuencia desde milahorro.com vamos a brindarte una lista de 10 alimentos/productos que muy poca gente está al tanto que se puede refrigerar y conservar por un buen periodo de tiempo.

Harina: Esta harina no sólo se puede congelar, sino que es recomendable hacerlo. Los reposteros prefieren utilizar harina congelada, porque los ingredientes fríos hacen que los dulces hojaldrados sean más crujientes.

Hiervas: aunque no lo creas, las hierbas aromáticas como el tomillo, el romero y el jengibre pueden conservarse durante mucho tiempo en el congelador y, además, no necesario descongelarlas a la hora de cocinar.

Salsas: Cuando nos sobra salsa, ya sea de pasta o de cualquier otra receta, podemos guardarla en el congelador, pero siempre en plástico o en cristal, puesto que las latas, como las del tomate frito o triturado, pueden acarrearnos problemas de salud.

Los huevos: Aunque parezca mentira, los huevos se pueden congelar. Aunque no enteros y con cáscara, ya que podrían explotar, sino bien batidos y metidos en bolsas de plástico. De esta forma pueden durar hasta un año.

Ajos: Los dientes de ajo se pueden congelar individualmente, envueltos en papel aluminio, aunque hay que consumirlo antes de los dos meses, porque pueden perder el sabor y las propiedades.

Frutas: Las frutas también se pueden conservar en el congelador, aunque algunas tienen que pasar antes por un proceso. Las manzanas, por ejemplo, se deben cocer previamente para evitar que se oxiden; el plátano es mejor congelarlo en forma de puré para que no se ponga negro y los melocotones, partidos en dos y cubiertos de azúcar. Las fresas, las moras y los arándanos son las frutas que mejor se conservan congeladas, dado su pequeño tamaño.

Galletas, tartas y chocolate: Estos dulces son alimentos que no solemos congelar y que, sin embargo, pueden conservarse de esta forma de cuatro a seis meses sin ningún tipo de problema. Eso sí, es mejor hacerlo en porciones, para poder descongelarlas según la cantidad de personas que vayan a comer.

Patatas de bolsa: Las patatas fritas de bolsa y otros aperitivos suelen desprender un sabor rancio cuando el envase lleva un tiempo abierto. Meterlas en el congelador es un método que evita ese contratiempo.

El embutido: Embutidos como el salchichón o el chorizo se conservan perfectamente en lugares frescos, secos y ventilados. Pero si llevan en la despensa mucho tiempo pueden llegar a ponerse duros, por eso es recomendable congelar las porciones que no se vayan a consumir inmediatamente.

 

 

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Acerca de Marcelo Viletti

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