3 de abril de 2010 Creado por Natalia

Cómo enseñarles a los hijos a manejar dinero

En épocas difíciles como esta, es bueno que toda la familia se involucre en el cuidado del dinero, así que es sumamente didáctico enseñarles a los más pequeños a cuidar el dinero, a administrarlo y a ahorrar. Veamos algunas medidas sencillas para este propósito.

En primer lugar, podemos determinar una suma semanal fija para que lleven a la escuela y compren algo de comer. Si bien podemos proporcionarles alimentos a diario para llevar, agregamos algo de dinero para que se compren algún dulce o lo que gusten. Si se gastan todo el primer día, no debemos reponer la suma sino hasta la semana siguiente. Así, aprenderán poco a poco el valor del dinero y de cuidarlo.

Podemos pagarles por realizar tareas en el hogar. Algunas actividades como cortar el césped, lavar el auto u ordenar la casa pueden ser realizadas por niños más grandes. Es importante ser justos en la paga y darles lo mismo que nos cobraría otra persona por hacer la tarea, para que aprendan que su esfuerzo vale y que son capaces de ganarse su propio dinero.

Los niños pueden involucrarse en la compra del mercado, aprendiendo a identificar ofertas y a no comprar cosas innecesarias. Antes de salir de casa se acuerda un listado al que atenerse y un presupuesto, y luego podemos dejar que sean ellos los que vayan sacando cuentas.

Alienta a tus hijos a guardar una cantidad semanal para comprarse algo que deseen. El dinero puede salir de su presupuesto semanal de gastos extra, o de las tareas de colaboración que hagan en el hogar. Aprenderán a enfocarse en un objetivo ya trabajar para conseguirlo, mucho mejor que si simplemente se lo compras tú.

Si le prestas dinero, aunque te de pena asegúrate de que luego ahorre para devolver el préstamo. Es importante que sepan ser responsables con las deudas, a cubrirlas en su totalidad y a trabajar para pagar en el plazo acordado.

Si son mayores, puedes impulsar a que tengan su primer negocio. Ayúdalo a pensar en qué es lo que sabe hacer, a comprar materias primas a buen precio, a fijar precios para el producto o servicio, y a saber que lo apoyas en este tipo de emprendimientos, que pueden empezar como algo simple, como lavar el auto de los vecinos u hornear galletas para vender.

Finalmente, si te presta dinero, puedes pagarle algún pequeño interés, de acuerdo a los días que pasen hasta la devolución. Aprenderán que el ahorro es una forma de generar más ganancias, a que el dinero trabaje para ellos y así habrás sembrado la semilla de futuros inversores inteligentes.

Vía: En Plenitud