
Si estás pensando que es hora de cambiar tu auto o vas a comprarte un auto nuevo por primera vez, ten en cuenta estos útiles consejos para sacar mejor partido de la compra y hacer un buen negocio.
En primer lugar, sería bueno saber el precio que las automotrices les cobran a las concesionarias por los coches, para saber cuánto margen hay de negociación y deducir la comisión por venta (que no debería ser superior al 6%), sobre la cual podremos pedir algún descuento o bonificación.
Los precios entre un concesionario y otro pueden variar hasta un 10%, por ello hay que recorrerlos a todos. Ningún precio es fijo, por eso conviene pedir una rebaja abultada y a partir de allí negociar.
Cuidado con las versiones caras. Muchas veces pagamos bastante sobreprecio por detalles como el tapizado, la consola o el reproductor de música, que nos saldría mucho menos hacer colocar en nuestro taller de confianza y además la mayoría de las veces son cosas innecesarias.
Evitar contratar servicios adicionales. En ocasiones los comerciantes justifican su precio elevado brindando una “garantía adicional”. Luego de vencida la garantía oficial de las automotrices, lo más probable es que lo único que consigas de este comercio sea algún arreglo muy simple y se desentiendan de arreglos caros.
No conviene mencionar que se desea entregar como parte de pago el usado. Es que de otra forma no se puede saber bien el precio del coche que estamos vendiendo y del que estamos comprando. Es más, si se puede estar algunos días sin coche, lo mejor es vender por nuestra cuenta primero el viejo, y con ese dinero en mano negociar por el nuevo.
Finalmente, no buscar una sola marca de coche por gusto o preferencia. Averiguar por todos los modelos y marcas en el rango de precio que puedes pagar, y tener en cuenta las características de cada uno antes de elegir.
Vía: En Plenitud
