Cuidados para preparar conservas

Cuidados para preparar conservas 1

Las conservas son una buena forma de ahorrar en la cesta de la compra, pues permite aprovechar frutas y verduras a buen precio en temporada, para disfrutarlas todo el año, además de que este tipo de preparaciones cuestan mucho menos al hacerse en casa que al comprarlas en comercios. Sin embargo, es necesario tener algunos recaudos para prevenir el botulismo.

El primer consejo para evitar la bacteria del botulismo o cualquier otra bacteria, es no consumir conservas que tengan la tapa hinchada, o aquellas que emitan olores raros cuando se abran o que salga disparado el contenido de la lata, sobre todo si sale mezclado con gases, espumas.

El botulismo es una infección causada por una toxina producida por la bacteria Clostridium botulinum, un microrganismo que se encuentra en el suelo, vive sin oxígeno (anaerobio) y produce esporas muy resistentes. Las toxinas producidas por esta bacteria son las causantes del botulismo. Es una enfermedad que causa parálisis y puede tener diversos grados de gravedad, algunos casos pueden ser fatales.

La toxina causante del botulismo puede encontrarse en conservas mal preparadas y alimentos enlatados poco ácidos que han sido sometidos a un tratamiento térmico inadecuado. En las conservas caseras de fruta y verdura, el desencadenante puede ser no haber respetado todas las fases del proceso. En los alimentos industriales el motivo suele ser un envase está dañado.

Consejos para evitar el botulismo:

–         Extrema la higiene en cada fase de elaboración, para prevenir la aparición de la bacteria desde el principio.

–         Selecciona con cuidado la materia prima que vas a usar, y lávalas bien.

–         Lava escrupulosamente los envases con agua y jabón, y evita reutilizar los tapones.

–         No llenes los botes hasta el borde: hace falta un poco de espacio para que se haga el vacío.

–         Una vez acabado y rellenos los botes, deben hervir durante al menos 10 minutos: las altas temperaturas destruyen las toxinas.

–         Los alimentos ácidos (el tomate, por ejemplo) y la sal ayudan a controlar el desarrollo de la bacteria.

–         Homogeneizar bien las conservas al hacerlas, para que la sal y el acido se repartan bien no haya zonas «peligrosas»

–         En las conservas de vegetales, hervir las verduras en agua y vinagre: además de mejorar su sabor, tiene una función preventiva.

Vía: OCU

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Acerca de Natalia Vidoz

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