7 de abril de 2010 Creado por Natalia

Ahorrar en la oficina con algunos sencillos trucos

A partir de algunos pasos muy simples, es posible ahorrar en las tareas diarias de una oficina que permitan economizar en diversos costes y así contribuir al bolsillo de la empresa, que en el caso en el que seamos dueños va directamente a nuestro propio bolsillo.

Una buena opción es reutilizar los papeles impresos en una sola carilla para volver a imprimirlos del otro lado, en especial si lo que necesitamos llevar al formato de papel no es para una presentación formal sino por una cuestión de practicidad. Claro que también hay formas de evitar imprimir documentos si los utilizamos de otra forma, como por ejemplo enviándolos por correo electrónico.


Otra opción es que cada quien tenga su propio kit personalizado de material de oficina como bolígrafos, corrector, lápiz y otros, de manera que cada trabajador se haga responsable del uso y cuidado de los mismos. Cuando estas cosas se comparten, suelen perderse y hay que reponerlas de forma constante, por ello conviene invertir una sola vez en material para cada uno y que luego se hagan cargo de su cuidado, controlando el material que se utiliza.

Utilizar papel reciclado para tomar apuntes internos o para tareas que no requieran demasiada presentación, no sólo permite ahorrar papel sino que además colabora con el medio ambiente.

Es importante generar conciencia entre los trabajadores para el uso eficiente de la energía eléctrica, en especial en las luces, pidiendo que se apaguen aquellas que no se utilizan como hábito. También conviene realizar lo mismo con impresoras, escáneres y ordenadores cada vez que se deja de utilizarlos.

También es bueno para el bolsillo de todos los compañeros de trabajo tener una máquina de café, galletas y ese tipo de cosas que permiten realizar algunas meriendas, que se pueden comprar y reponer dividiendo el gasto entre todos.

También es válido llevar el almuerzo desde casa, para evitar comprarlo fuera, para lo cual es útil tener un refrigerador y un microondas.

Finalmente, es una gran idea compartir el auto con compañeros de trabajo para ahorrar en combustible, si es que no se puede o no conviene el transporte público.

Vía: Practicopedia

  • Juana
    Buenos consejos, espero