
Los consumidores pueden beneficiarse al cargar carburante en las grandes empresas de distribución, pues permite ahorrar una media de 75 euros al año, o lo que equivale a dos euros por cada 60 litros.
Estos datos se desprenden de la Asociación Nacional de Grandes Empresas de Distribución (Anged).
Este ahorro en combustible podría verse multiplicado en un escenario de libre concurrencia, tal como ha asegurado la Comisión Nacional de la Competencia (CNC).
Ocurre que hay trabas administrativas, más que nada desde los poderes locales, que han impedido mayoritariamente el desarrollo de las estaciones de servicio en los hipermercados.
Al mismo tiempo, las estaciones de servicio de los supermercados han hecho una nueva competencia que logró que los precios en general de carburantes se retuvieran.
Vía: Intereconomía