
Los alimentos naturales como las frutas y verduras tienen un ritmo de crecimiento en la tierra asociado a las estaciones del año. Por ello, en determinadas épocas encontramos más algún producto, y en otras, en cambio, abundan otros.
Un comprador inteligente planea la compra y las comidas de acuerdo a la estación, valiéndose siempre de productos frescos y de temporada, y prefiriéndolos a los de otra estación.
Hoy en día no es difícil conseguir en el supermercado los mismos productos todo el año, pero ocurre que aquellos que están fuera de temporada son escasos y por supuesto, más caros.
Además, seguramente que las frutas o verduras que no están en temporada provienen de cámaras frigoríficas, razón por la cual su calidad nutricional es mucho menor.
Por el mismo motivo, evita comprar frutas y verduras en el supermercado, donde te limitarás básicamente a los productos envasados. En cambio, busca un buen mercado en tu ciudad donde encontrarás todo más fresco, generalmente a mejor precio y donde puedan recomendarte qué llevar.
Vía: Ahorro Diario