
Cambiar el coche conlleva un gasto muy grande, como así también el recambio de repuestos y reparaciones. Por ello, tener en cuenta los cuidados necesarios nos asegura ahorrar mucho dinero. Continuaremos con las cuestiones a tener en cuenta con respecto a la llegada del invierno, que ya comenzáramos ayer.
Nos enfocaremos en el tratamiento de los neumáticos. Es una buena idea poner neumáticos especiales que nos eviten derrapes y accidentes, lo cual evita en el 99% de los casos la necesidad de cadenas.
Pero hay que tener en cuenta que durante los meses templados hay que cambiarlos por unos comunes, puesto que el pavimento seco los desgasta mucho, teniendo en cuenta que son más costosos que los convencionales. Además, en pavimento seco aumentan el consumo de combustible.
Conviene marcar cuáles usamos en las ruedas traseras y cuáles en las delanteras, de manera tal de invertir el orden en el próximo invierno y que el desgaste sea parejo. Para almacenarlos, hay que limpiarlos y secarlos bien, eliminando objetos extraños adheridos a las ranuras. Si están montados en llantas, hay que guardarlos en posición horizontal o colgados. Si no, se los puede guardar de pie.
Vía: Consumer

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