
Continuamos con una serie de recomendaciones para optimizar el uso de la plancha, de manera que ahorres electricidad y cuides tantos tus prendas como tu electrodoméstico.
Es mejor planchar un día o dos por semana toda la ropa junta, que encender la plancha cada vez que nos vamos a poner algo, pues el gasto de energía cada vez que el aparato vuelve a calentarse es grande.
Incluso, se puede apagar la plancha un poco antes de terminar la tarea, y aprovechar mientras la resistencia aún está caliente. Es un pequeño ahorro de energía.
Las planchas a vapor necesitan que en el depósito se les coloque un producto antical – se vende unos específicos – para alargar su vida útil.
La tabla de planchar debe estar limpia, puesto que si hay suciedad y planchamos una prenda sobre ésta, se pegará y arruinará nuestra ropa, siendo muy difícil de quitar.
Por último, guardar la ropa adecuadamente en el armario es sumamente importante, porque así permanecerá sin arrugas hasta que la usemos.
