
La tecnología nos sigue dando una mano con nuevas herramientas para ahorrar en nuestros diferentes gastos. En este caso, veremos unas tejas que son capaces de cambiar de color de acuerdo a la temperatura ambiente.
Las tejas, desarrolladas en Estados Unidos, se vuelven de color blanco en verano para refractar la luz solar y mantener la vivienda más fresca. Por el contrario, en invierno se tornan negras para captar esa misma luz y que la casa sea más cálida.
Según sus inventores, es posible ahorrar hasta un 20% del consumo eléctrico en verano. En invierno, no se ha cuantificado pero de seguro es una cantidad considerable, y además se le suma el confort de vivir en una casa siempre templada.
Aunque todavía es un proyecto, esperemos que en poco tiempo estén en el mercado.
Vía: Ahorro Diario
