
Encarar una fiesta de boda supone un gasto oneroso: ha sido así desde siempre, pero se entiende que es algo especial para la pareja que decide correr con esos gastos.
Sin embargo, algunos consejos pueden permitirles a los novios bajar algunos de esos costes, y de esa forma ahorrar en la boda. Veamos entonces algunos de ellos.
En principio, sería bueno establecer un presupuesto y atenerse al mismo, para que los costes no se disparen por las nubes y los novios puedan mantener sus gastos a raya.
Luego, hay que tener en cuenta que no conviene decir, cuando se pide presupuesto para un salón o jardín de eventos, que es una boda. Los proveedores saben que los novios terminan resignados a gastar cualquier cosa, y suelen elevar el precio. Por ello, es mejor decir que, por ejemplo, se va a celebrar un aniversario u otro tipo de evento. Se puede mandar a alguien primero a que lo haga, y con ese primer presupuesto negociar el definitivo.
Otra buena solución es elegir una fecha que el proveedor tenga libre y luego agendar. Si por ejemplo, planteas la pregunta cuáles son las fechas libres en los próximos tres meses, al proveedor le conviene bajar el precio pues sabe que con tan poca anticipación es probable que nadie más se presente. Es similar a comprar vuelos de última hora. Claro que si es un sitio muy requerido, puede que tengan sus agendas llenas hasta dentro de un buen tiempo. Todo depende de la situación.
No dejes de mencionar que si haces allí tu boda, habrá más negocios para ellos. Por ejemplo, si los novios son de los primeros entre sus amigos, hermanos o primos en casarse. Intentarán mejorar el precio que te ofrecen para atraer más clientes. También se puede ir a negociar directamente en grupo, entre varias parejas.
Comparar precios es indispensable en este rubro, jamás te quedes con el primer proveedor que visites sin antes consultar a otros. Además, con el presupuesto de su competencia, puedes negociar mejor con el que más te guste.
El mismo principio de no desvelar de entrada que se trata de unan boda se aplica a la luna de miel. Si dices que es un viaje de bodas, probablemente te aumenten el precio. Luego puedes decir la verdad, una vez que ya te dieron el precio. Hay que ser astutos con estas cosas porque son miles de euros los que están en disputa.
Vía: Blog Eugenia Correa
