
Sigamos aprendiendo, como ayer lo hicimos, a planear unas vacaciones baratas, siempre con la premisa de ahorrar en viajes y organizándonos de forma inteligente, lo que hará que gastemos lo menos posible y de todas formas, disfrutemos.
Siempre conviene evaluar la posibilidad de alojarnos en distritos financieros, en las afueras de las grandes ciudades o en barrios que no sean los más populares para el turismo, aunque en cada caso en particular habrá que evaluar los costes de traslados para que la ecuación sea beneficiosa para nuestro bolsillo de turista que ahorra. Los hostales y albergues con habitaciones dobles, triples y familiares, y con cocina, también son una buena opción para nuestro presupuesto vacacional y lo bueno es que suelen estar en el centro de las ciudades.
Si visitamos ciudades más o menos grandes, conviene averiguar si cuentan con un city pass o tarjeta turística. Adquirir previamente estos bonos permite que podamos acceder a muchos sitios sin pagar entrada o con precio rebajado, a la vez que el transporte público es más barato o gratis con estas tarjetas, y en muchos casos se incluyen descuentos en hoteles y restaurantes.
Otra opción económica para quienes viajan solo son las de Couchsurfing, alternativas por las cuales nos alojamos en la casa de los miembros de algunas comunidades de Internet, a cambio de prestar luego nuestra casa a otro viajero, además es una gran forma de conocer gente nueva y las costumbres locales más genuinas.
Vía: Revista Viajar
